Está comprobado científicamente que lo niños sienten estrés, el  hecho de separarse de sus padres, las presiones académicas, sociales y en especial la preocupación de “acoplarse” en nuestra sociedad, provocan estrés en los niños.
La mudanza a otra residencia no está ajena a provocar estrés en nuestros pequeños, el nerviosismo y la ansiedad por ir a un lugar nuevo que desconocen agrava aún más el grado de estrés, por esta causa es importante conocer que acciones llevar para con nuestros hijos y hacer de nuestra mudanza lo menos doloroso posible para ellos.  A Continuación algunos consejos que te ayudaran:
Como primer paso se debe estar consciente que un cambio de residencia siempre tendrá repercusiones en mayor o menor grado en la vida de nuestro hijo, un traslado casi siempre es de ciudad, de escuela, de amigos, y de todo el entorno del pequeño, teniendo claro esto, debemos preparar a nuestro hijo psicológicamente con un tiempo prudente antes que se realice su traslado definitivo. Es sumamente importante que se converse  con el niño enfatizando  todos los aspectos positivos que la mudanza a otro domicilio le va generar, como:  estaremos más cerca al centro de trabajo de papá, iremos más seguido al centro comercial, viviremos más cerca de tu primito que lo ves después de mucho tiempo, etc. Recuerde también que el niño en estas situaciones se siente desplazado debido a que no se le consulto su opinión, respecto a la mudanza que es dicho sea de paso inevitable, por ésta razón se vuelve fundamental hacer entrar en razón con ellos para que comprendan y se sientan comprometidos con la mudanza.
Otra manera de aminorar su estrés de las consecuencias del traslado es adornar su dormitorio de la casa nueva de la manera más parecida posible a la anterior, o como él lo hubiese deseado antes de que esté tal cual como está, esto motivará al niño a sentirse mucho mejor y que sus deseos también son tomados en cuenta, además de esta manera servirá para que no note drásticamente el cambio de la residencia.
Si es muy pequeño y aun  no camina ni habla, lo ideal es dejarlo en la guardería no habría mucho problema y si el menor se siente motivado después de haber conversado sobre la mudanza y se muestra predispuesto a colaborar con el traslado, es un buen indicio de que el niño se sentirá cómodo en la nueva residencia, por el contrario sino desea ayudar aunque sea con el embalaje, es mejor no exigirle podría volverse muy rebelde en el nuevo hogar.
Hacerlo sentir parte importante en los hechos trascendentales de la familia como en este caso una mudanza, disminuirá el grado del estrés que éste generará en los meses posteriores a la mudanza, no recordarle hechos de situaciones anteriores, sino más bien las situaciones positivas futuras a las cuales se enfrentará sería un tema ideal para conversar en distintas circunstancias. Sus nuevos amiguitos y un entorno nuevo por descubrir es lo que le generará ansiedad al niño, hacer que su entrada a la nueva comunidad sea importante y fantástica.
Esperamos que te sirvan estos consejos para con tus niños y recuerda también que en mudanzasybarcelona tomamos en cuenta lo que desencadena una mudanza en toda la familia.